La vida me ha enseñado que…

Cómo creé el cuadro que hoy preside mi casa

Hay proyectos que no empiezan con madera ni con herramientas, sino con una idea que te ronda por dentro. Este cuadro nació así: como una necesidad de dejar por escrito algunas cosas que la vida me ha enseñado. Lecciones sencillas, profundas y reales. De esas que uno quiere que su hijo lea y haga suyas.

Quería algo que no fuese digital. Un objeto físico que se pudiera tocar, que envejeciera con nosotros. Al final decidí grabarlo en un material que permitiera dejar el mensaje de forma clara, legible y duradera.

  1. Elegir las palabras El primer paso fue escribir cada frase con calma, revisándola hasta que dijera exactamente lo que quería transmitir. Todo tenía que reflejar experiencias personales: amistades, momentos duros, alegrías, paternidad, dudas, aprendizajes y esa conclusión final que lo resume todo: no se trata de ser perfecto… se trata de ser feliz.
  2. El propósito real de este cuadro Más allá del trabajo manual, el propósito profundo de este cuadro es el texto que lleva grabado. Quería crear algo que fuese visible en el día a día, especialmente para mi hijo. Algo que actuara casi como un “padre nuestro” personal: un conjunto de ideas que, al verlas repetidas veces, se fueran grabando poco a poco en su interior.

Mi intención es que estas frases estén presentes en su vida igual que un libro que siempre queda abierto por la misma página. Que tanto voluntaria como accidentalmente las lea, las relea, las repita sin darse cuenta, y todo eso vaya moldeando su forma de pensar, su carácter, sus decisiones y su manera de interpretar la vida. Neuroplasticidad en estado puro: la repetición diaria de ideas que ayudan a vivir con calma, con sentido y con corazón.

Cuando tenga que afrontar momentos difíciles, tomar decisiones importantes o reaccionar ante lo que le suceda, o ante lo que otras personas le provoquen, deseo que una de estas frases le aparezca sola en la mente. Que recuerde aquel cuadro que su padre tenía colgado en la oficina o en la sala de estar. Que ese mensaje le guíe sin esfuerzo, porque ya lo lleva dentro.

Ese es el propósito real de este cuadro: acompañarlo cuando yo no esté, cuando no pueda aconsejarle, cuando tenga que navegar solo. Que estas palabras sean su brújula interna.

  1. Preparar el diseño El diseño lo estructuré de forma clara: el título arriba, el texto centrado y un marco sencillo. Abajo incluí la ilustración de un adulto y un niño caminando hacia el horizonte. Esa imagen es importante para mí porque simboliza a mi hijo y a mí avanzando juntos mientras él aprende del mundo.
  2. El grabado con láser Lo grabé con mi máquina láser CO₂ de 100W, de la marca OMTEC. Es grande, pesada y voluminosa, pero funciona espectacularmente bien y la utilizo tanto para trabajar como para proyectos personales. Para este caso usé DM ligero. No usé madera natural porque, aunque es bonita, el láser no graba igual en las distintas densidades de la veta. Eso hace que el texto quede irregular y menos legible. El DM, en cambio, es uniforme y el grabado resulta limpio y homogéneo. Además, luego se puede barnizar y mantiene ese aspecto cálido parecido a la madera.
  3. Acabado y montaje Lijé suavemente, dejé el panel listo para enmarcar si algún día quiero hacerlo, y lo ubiqué en un lugar visible de la casa. Ese es su punto clave: que esté presente.

Por qué este cuadro es importante

No es decoración. No es un adorno más. Es un pequeño legado que entrego a mi hijo, una forma de fijar en madera cosas que no quiero que el tiempo borre. Una guía diaria para recordar que la vida cambia, las personas cambian y que lo único realmente importante es vivir con intención, amor y calma.

Porque al final, no se trata de ser perfecto… se trata de ser feliz.

Si este mensaje resuena contigo o con tu familia, comparto aquí el archivo original. Puedes imprimirlo, grabarlo, colgarlo en tu casa, convertirlo en cuadro o guardarlo como recordatorio. Si te inspira o te acompaña, úsalo libremente.

Y si conoces otras técnicas o materiales para grabar este tipo de trabajos, estaré encantado de aprender de ti. Puedes dejar tu experiencia en comentarios.

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