Descrubre el poder de la palabra.
Este es el proyecto que he creado para mi hijo: KidChat, una herramienta hecha en casa que combina tecnología, curiosidad y educación para ayudarle a mejorar su lectura, su escritura y su forma de ver el mundo, mientras protege su inocencia y fomenta valores importantes.
Por qué nació KidChat
Desde siempre he tenido claro que una de mis misiones principales como padre es ayudar a mi hijo a convertirse en un ser humano curioso, virtuoso, seguro de sí mismo y feliz.
Mi objetivo no es que sea el más listo, ni el más rápido, ni el más fuerte… sino que sea un buen hombre, honrado, empático y capaz de pensar por sí mismo.
Y aunque en casa fomentamos la lectura tradicional, los libros, las historias y las rutinas sanas, también sé algo importante:
A los niños les encantan las pantallas y las maquinitas.
La tecnología, si se usa bien, puede convertirse en un puente para desarrollar habilidades que muchas veces se les atragantan: leer, escribir, concentrarse, expresarse y hacer preguntas.
A partir de ahí nació la idea de crear KidChat.
Qué es exactamente KidChat

KidChat es una especie de “terminal educativo” que he creado yo mismo utilizando herramientas muy sencillas:
- Una Raspberry Pi
- Un monitor vertical
- Un teclado
- Y un programa desarrollado por mí, apoyado en la API de OpenAI
El niño enciende la pantalla, ve a su “profe”, y simplemente escribe.
No hay ratón, no hay iconos, no hay distracciones.
Solo un chat limpio donde puede escribir y leer.
Pero la clave está en cómo responde.
KidChat está configurado específicamente para mi hijo:
- conoce su nombre
- su edad
- sus intereses
- sus gustos
- cómo expresa las cosas
- y se adapta a su forma de entender el mundo
Y además, respeta algo fundamental para mí:
su inocencia, su ilusión y sus creencias.
Papá Noel, los Reyes Magos, el Ratoncito Pérez… KidChat jamás contradice nada de eso.
Una herramienta moderna para un aprendizaje eterno
Lo increíble de KidChat no es que responda.
Es que le enseña mientras conversa con él.
- Cuando escribe con faltas, le corrige con cariño.
- Si pregunta algo de matemáticas, se lo explica a su nivel.
- Si tiene duda sobre dinosaurios, animales o planetas, se lo cuenta fácil.
- Si se queda sin ideas, el propio sistema le lanza curiosidades educativas.
- Si tiene un problema personal o alguna inquietud, puede hablarlo.
Todo ello con un tono amable, cercano y adecuado para su edad.
KidChat le ayuda a:
- leer mejor
- escribir mejor
- expresarse mejor
- pensar mejor
- aprender mejor
Y lo hace sin pantallas saturadas, sin colores chillones, sin vídeos, sin ruido.
Una experiencia segura y controlada
Como padre, yo decido:
- qué temas están permitidos
- cuáles se excluyen (por ejemplo, fútbol u otros que no quiero fomentar)
- el tipo de respuestas
- el estilo
- el modelo de IA a utilizar
- el nivel de correcciones
- la frecuencia de las curiosidades educativas
Todo está modulado y ajustado por mí, sin ningún tipo de influencia externa, sin publicidad, sin algoritmos ocultos, sin conexión con redes sociales.
KidChat es un lugar seguro.
¿Por qué no usar aplicaciones existentes?
Porque la mayoría fallan en lo que yo considero crucial:
- demasiadas distracciones
- exceso de estímulos
- interfaces pensadas para enganchar, no para educar
- falta de personalización real
- conexión con contenidos no apropiados
- y sobre todo: no están pensadas con cariño para un niño concreto
Yo quería una herramienta para mi hijo, adaptada a él, construida por mí, con mis valores, mis criterios y mi visión de la educación.
El valor emocional detrás del proyecto
Este proyecto no es tecnológico.
Es emocional.
KidChat es una forma de decirle:
“Estoy aquí para ayudarte a crecer.
Estoy aquí para acompañarte.
Y quiero darte herramientas que te hagan mejor persona.”
Es una forma moderna, pero profundamente personal, de estar presente en su desarrollo.
Tal vez algún día él recuerde aquella pequeña máquina en la pared, con su “profe” digital, y sonría al darse cuenta del amor y el tiempo que puse en crearla.
Conclusión
KidChat es la mezcla perfecta entre:
- educación
- tecnología
- creatividad
- valores
- curiosidad
- protección
- y cariño
Todo unido con un propósito muy claro:
ayudar a mi hijo a convertirse en un gran ser humano.
Y esta es solo la versión 1.
Pero lo más bonito es que ya está cumpliendo su misión:
que aprenda, que pregunte, que lea, que escriba…
y que la experiencia le resulte agradable, limpia y tranquila.